Yo se que quiero amanecer
al lado tuyo
en una cama de dos plazas con sábanas blancas, cuatro paredes lisas, ropa en el piso, cajas de Philips Morris, cenizas y aire entrando por la ventana.
Después, levantarnos a desayunar el té de limón que tanto te gusta
y ver Amelie
hasta quedarnos dormidos de nuevo.
Y volver a empezar todo de cero.