¡Hola gente que está pero no está!
Últimamente estuve ocupada, colgada o muy triste como para escribir. Estoy yendo y viniendo mucho a varios lugares, y casi no tuve tiempo para sentarme a expresar bien mis sentimientos por escrito, en donde nadie me lee.
Hace unas semanas, estuve muy triste, al punto de llorar sentada en un inodoro. Parecía una película. Ese día apareció mi querido Leo al rescate, con mates, servilletas de papel, música, palabras y su aire acondicionado. (Gracias, de nuevo). Por suerte, ya se arreglaron mis dramas, y creo que para bien. Pero supongo que quedó algo pendiente, y todavía tengo un poco de miedo que me inquieta y esas cositas. ¡Sólo queda esperar!
Pasaron otras cosas un poco tristes, pero de menos relevancia, y como que ya son nulas. Pero vale la pena recordarlas.
Estuve viendo a mis amigas, fui a una marcha de la que casi nos agarra la yuta, fui feliz.
Ahora, heme aquí, escuchando cumbia, como si no hubiese pasado a ser una costumbre. Una costumbre muy buena, porque te levanta todo el tiempo, quieras o no. Se los recomiendo.
Cosas, cosas, cosas y más cosas. Nada de importante pasa por mi vida.
Pido disculpas si estuve demasiado triste como para plasmarlo, pero ya está.
Volveré, en forma de fichas.