jueves, 11 de diciembre de 2014

Voy a hacer una pausa en mi vida y me voy a dedicar sólo 5 minutos a mi y a escribir, ya que escribir es la única manera que encuentro para soltar indirectamente lo que no le puedo decir a lxs demás directamente.

Últimamente, siento que no estoy haciendo lo que quiero. Siento que me estoy volviendo infeliz. Ya sea por cualquier razón, nunca termino haciendo lo que yo prefiero. No porque siempre tenga que ser así, pero si pudiera elegir...¡Uff!

Las vacaciones, sí, claro. No tengo vacaciones para mi. No tengo vacaciones para disfrutarlas de la manera que quiero. Y lxs demás no ayudan. Admito que la que está mal ubicada en la rutina de las vacaciones soy yo, pero creo que ya hice algunos esfuerzos de mi parte para compartir con lxs demás.

Como siempre, unx da y no recibe lo mismo. Siempre pido peras al olmo. Siempre.

Y, ¿saben? Me canso. Colapso. E internamente. Porque a nadie le importa. Porque siempre tengo la misma cara de que no me cambia el humor. Y, sí, me cambia el humor. Soy una persona. Soy una mujer. Soy Carla. Y, sí, "¡Anda la osa! ¡Carla tiene sentimientos".

Creo que estoy cansada de no poder expresar concretamente lo que me molesta.
Creo que estoy cansada de hacer cosas para lxs demás.
Creo que estoy cansada de que me encomienden cosas que no quiero ejecutar.

Creo que tengo que dejar de creer en todxs

para empezar a creer en mí misma y mis capacidades.




Tengo que empezar a decir lo que quiero.
Tengo que empezar a decidir por mí (ciertas cosas).
Tengo que empezar a disfrutar.

Tengo que ser yo.