Cada vez que te leo me enamorás.
Me hacés tan bien.
Me llenás de melancolía, felicidad y ganas de cogerte.
Estoy enamorada virtualmente de vos y de la vez que me invitaste a tomar café y comer fideos con salsa.
Y estoy enamorada de vos porque ahora escucho Sos Lo Que Buscaba y tengo ganas de fumar.
Quiero que toques la guitarra y me cantes esa canción.
Sé que no sos tan incogible como decís.
Acá la incogible soy yo.
Pero, insisto, estoy enamorada de vos.