martes, 28 de enero de 2014

Estoy harta.
Hartísima.
Las explicaciones no las quiero, ni tampoco quiero darlas.
Dar dos pasos y dar 48 explicaciones.
No aguanto más.

El día está hermoso: nublado y con unas lluvias que duraron toda la noche y un poco a la mañana. Pero la gente no me ayuda. Nada me ayuda. Mi cumpleaños, o mejor dicho, la peor mierda.

Cuando pensé que todo iba bien, casi me largo a llorar en la pc. Llorar por pelotudeces, por un error, por un momento que nunca tuvo que haber existido. Algo lindo que terminó haciéndome sentir la más pelotuda, idiota, tarada, estúpida y demás. Yo no sé si voy a aguantar tanto. Me dolió. Me duele. Y me va a seguir doliendo. Soy tan pelotuda, tan estúpida. Creo tanto en la gente que no sé. No quiero más nada con nadie. Quiero VIVIR. Quiero no dar explicaciones por lo que hago, publico, digo, siento, todo.

Estoy saturada, y si me sigo saturando, me voy a terminar peleando con todxs. No quiero, pero voy a tener que empezar a hablar y hablar hasta que me quede sin nada para decir.

Voy a explotar y se van a ir todxs a la concha de su madre. Después no digan que no les avisé.