Hoy, después de no se cuántos años, me di al fin cuenta de que la Navidad es una mentira, un mito, una leyenda urbana y religiosa.
Navidad me generaba una gran expetativa ante todo, me generaba una felicidad y ganas de pasar la fiesta con familiares. Pero no. Hace dos años soy vegetariana y ver la cantidad de comida que se sirve es infernal y completamente de adorno. Sumado a que no puedo comer nada, es horrible. Nunca creí en la Navidad, en la fantasía de que "Papá Noel" me traiga lo que le pedí. Nunca me compraron lo que les pedí en mi puta vida, menos lo van a hacer ahora. Y eso que no pedí nada. Pero no creo merecerme un desodorante de 20 mugrosos pesos.
En fin, las Navidades nunca fueron felices para mi. Las Navidades siempre fueron la competencia de comida, el consumismo generado por los medios y empresas, la pirotecnia de mierda y todo un gasto de plata PARA NADA. Las Navidades no existen, son una fiesta más para hacernos caer en el círculo vicioso de consumir y consumir y consumir. ¿En qué clase de mundo vivimos? ¿Acaso queremos darle toda nuestra plata a las empresas y que no nos devuelvan nada? ¿Acaso comer a reventar, tirar $300 en pirotecnia te va a hacer crecer la poronga? ¿Acaso regalarle algo mísero a alguien que odiaste durante todo el año va a hacer que todxs se olviden de todo? ¿Acaso nos estamos volviendo materialistas? ¿Acaso no caímos en el juego?
Lo único que quiero es expresarme hacia lo que siento de esto. Ni Navidad ni Año Nuevo son lo que deberían ser. Navidad es una fiesta que deberían festejar esos malditos religiosos, y Año Nuevo es una fiesta creada por el aquellos que nos quieren dejar sin un centavo mientras todo lo que vemos aumenta. Ya no quiero más "Feliz Navidad", ya no quiero un sólo regalo, ya no quiero una competencia de comida, ya no quiero tirar un petardo en el medio de la calle.
¡YA NO QUIERO MI CARA DE ORTO!
Navidad pasó a un plano nulo para mi, junto con Año Nuevo. Son dos noches más del año donde los pelotudxs que caen en el consumismo festejan que otro se esté encanutando el esfuerzo y el trabajo ajeno.
Dejemos de ser mulxs de los poderosos. Abramos los ojos, abramos la mente a la realidad.